En 1753, Carl von Linneo publico su "Species Plantarum", la primera clasificacion sistematica del reino vegetal. Para ilustrar sus veinticinco volumenes, tuvo que inventar un genero visual: la lamina botanica cientifica. Cada ilustracion debia mostrar simultaneamente la planta entera, la flor abierta, el corte transversal del fruto y el detalle del polen. En una sola imagen, toda una vida vegetal.

Los ilustradores que respondieron a este encargo - para Linneo y luego para las grandes expediciones cientificas del siglo XVIII - eran verdaderos artistas. Pierre-Joseph Redoute dibujo las rosas de Josefina Bonaparte en Malmaison entre 1798 y 1817. Ferdinand Bauer acompano la expedicion Flinders a Australia en 1801 y trajo 1.500 dibujos de plantas nunca antes descritas. Sydney Parkinson murio a los 25 anos en el Endeavour de Cook en 1771, dejando 900 laminas inacabadas.

La limitacion como estetica

Lo que hace bella la lamina botanica es su limitacion. El ilustrador debe ser preciso (es un documento cientifico), legible (los botanicos lo usan para identificar especies) y sintetico (todo debe caber en una hoja). Esta triple limitacion produce una estetica particular: fondo blanco, trazo fino, colores exactos, ningun adorno superfluo.

Herbario vintage, hojas prensadas en papel amarillento
El herbario: cada planta prensada conserva su color durante decadas si se protege de la luz.

La composicion misma esta dictada por la botanica. La planta se presenta de frente, sus ramificaciones visibles, sus hojas ligeramente giradas para mostrar el anverso y el reves. La flor se representa abierta. Si es demasiado pequena para verla a simple vista, un detalle ampliado en el margen muestra el pistilo y los estambres. Es esta mirada analitica, este develamiento metodico, lo que le da a la lamina botanica su extrana belleza.

Del laboratorio al salon

En el siglo XIX, las laminas botanicas abandonaron los gabinetes de los sabios para entrar en las casas burguesas. Los editores parisinos comprendieron que estas imagenes cientificas tenian un mercado decorativo. Las "Floras pintorescas", las enciclopedias ilustradas en fasciculos semanales y las colecciones de laminas coloreadas a mano invadieron las bibliotecas. La lamina botanica se convirtio en objeto de curiosidad, ornamento y prestigio.

William Morris en Inglaterra se inspiro directamente en ellas para sus tejidos y papeles pintados. El Art Nouveau las convirtio en su materia prima: las curvas del tallo, el hueco de la corola, la espiral de la hoja del helecho se convirtieron en motivos repetitivos en fachadas, ceramicas y joyas. La lamina botanica habia dado origen a todo un estilo.

Redoute dibujo 486 laminas de rosas entre 1798 y 1817. La serie completa, encuadernada en tres volumenes, se cotiza hoy entre 100.000 y 400.000 euros segun el estado.

Hoy en la decoracion

La lamina botanica se ha convertido en uno de los motivos decorativos mas estables de la ultima decada. Funciona porque es neutra sin ser fria, precisa sin ser austera, antigua sin ser anticuada. En un salon contemporaneo, una serie de tres laminas botanicas enmarcadas en roble, espaciadas regularmente, aporta exactamente lo que se busca: una presencia visual organica, un poco de historia, una coherencia natural.

Invernadero botanico, luz filtrada, plantas tropicales
El invernadero botanico: el sueno de todo aficionado a las laminas - la planta real frente a frente con su retrato cientifico.

Nuestra seleccion botanica cubre ilustraciones europeas de los siglos XVIII y XIX, con enfasis en laminas de flores y plantas tropicales. Los colores han sido calibrados a partir de los originales conservados en la Bibliotheque nationale de France y el Natural History Museum de Londres.