Un recibidor, de noche. En la pared frente a la puerta, el skyline de Nueva York estilizado en líneas verticales, fondo azul noche, trazos dorados que ascienden. La consola de debajo sostiene una lámpara y un espejo, y el conjunto se sostiene por la sola fuerza de la simetría. Es la firma del Art Déco: una geometría nítida, un gusto por la cima y justo el dorado necesario para atrapar la luz.

El Art Déco nace en los años 1920, su nombre viene de la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París en 1925. Es el estilo de los transatlánticos, de los rascacielos y de los carteles de viaje, el de Cassandre y de las grandes compañías. En casa se reconoce por tres cosas: la línea recta y el ángulo, la simetría asumida y los contrastes francos, negro y oro, azul noche y crema. Buena noticia para quien decora: estos códigos son fáciles de reproducir.

Geometría, simetría, acentos dorados

Al Art Déco le gusta el orden. Un póster se coloca de preferencia en el centro de una pared, alineado con un mueble, nunca de través ni desplazado al azar. Si cuelgas dos piezas, haz que se respondan en espejo, a uno y otro lado de una chimenea o de un aparador. Los propios motivos juegan con la vertical y la irradiación, soles estilizados, rascacielos, abanicos. Para los acentos dorados, mantente comedido: un marco fino de latón, una lámpara, un objeto sobre la consola bastan. El oro funciona por toques, no por superficie. Demasiado oro, y la habitación se vuelve un pastiche de vestíbulo de hotel.

Comedor y recibidor

  • Comedor: un póster grande centrado en la pared, a la altura de los ojos de una persona sentada.
  • Recibidor: un motivo vertical fuerte, skyline o cartel de viaje, que da el tono desde la puerta.
  • Simetría: dos pósters idénticos en espejo, a uno y otro lado de un mueble o de una consola.
  • Luz: un aplique o una lámpara baja que haga jugar los acentos dorados al anochecer.

El marco negro

En el Art Déco, el marco negro no es un detalle, es una evidencia. El negro prolonga los contornos nítidos del estilo, enmarca los planos de color como una cerradura enmarca una llave, y da a los dorados todo su brillo por contraste. Prefiere un marco negro mate antes que brillante, más cercano al espíritu de los años 1930, y elige un perfil simple, sin moldura. Un fino margen blanco entre el marco y la imagen refuerza la legibilidad geométrica. Sobre una pared oscura, azul noche o verde profundo, el mismo marco negro desaparece en favor del motivo, y el efecto se vuelve teatral.

El Art Déco no decora una pared, la ordena. Una línea, un eje, un marco negro, y la habitación se viste de gala de golpe.

En Montmartre Poster, las colecciones Art Déco y vintage reúnen skylines, carteles de viaje y figuras deportivas estilizadas, en el espíritu gráfico de los años 1920 y 1930, impresos en papel de arte de 275 g/m². Lo justo para dar a un recibidor o a un comedor el aire nítido y dorado de aquella época.