Decorar con pósters de paisaje: abrir una ventana en la pared
Una línea de horizonte, profundidad, calma. Cómo elegir un paisaje, dónde colgarlo sobre un sofá o una cama, y cuándo preferir un horizonte cálido a uno frío.
El paisaje es uno de los temas más antiguos del arte, pero tardó mucho en convertirse en un género propio. Hicieron falta los paisajistas holandeses del siglo XVII, y luego los románticos, para que la naturaleza dejara de ser un simple decorado y se volviera el motivo central. En Japón, el ukiyo-e lo llevó a la cima con Hokusai y sus Treinta y seis vistas del Monte Fuji (hacia 1831), mientras que en el siglo XX el cubismo y el arte de lunares ofrecieron lecturas radicalmente nuevas. Estos carteles de paisaje reúnen esas miradas: la montaña, el mar, el pueblo, tratados desde lo más figurativo hasta lo más abstracto.
Aquí se encuentran los Monte Fuji nevados de Takahashi Shotei, varias versiones de La gran ola de Kanagawa de Hokusai, las montañas de lunares de Yayoi Kusama, pero también La Ciotat cubista de Georges Valmier y un pueblo naranja de la costa mediterránea. Serenas y ordenadoras, estas vistas abren una pared como una ventana: sobre un sofá, en un dormitorio o en un rincón de lectura, fijan un horizonte y apaciguan la estancia.
Descubre tambien: Viajes Vintage, Arte Japones y Arquitectura. Favoritos: Cartel Monte Fuji Nieve Lago Grabado . Takahashi Shotei y Cartel La Ciotat Paisaje Cubista . Georges Valmier.




Una línea de horizonte, profundidad, calma. Cómo elegir un paisaje, dónde colgarlo sobre un sofá o una cama, y cuándo preferir un horizonte cálido a uno frío.
























Una línea de horizonte, profundidad, calma. Cómo elegir un paisaje, dónde colgarlo sobre un sofá o una cama, y cuándo preferir un horizonte cálido a uno frío.

30x40, 50x70 o 70x100: el tamaño correcto depende de la pared, el mueble y la distancia de lectura. Tres reglas sencillas y algunos casos concretos.